Miércoles, 20 Septiembre 2017

El Foro Social Cristiano “El proceso poselectoral y el rol de los socialcristianos” contó con la participación de la representante de la Fundación Konrad Adenauer, Bernadet Kas, y tuvo como expositores a la doctora Marisol Pérez Tello, congresista por PPC, al Dr. Luis Solari Ex primer ministro, al Dr. Jorge Nieto, sociólogo, y al Dr. Carlos Fernández Fontenoy, politólogo y Director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. 

Armando Borda, Presidente del Instituto de Estudios Social Cristianos, dio la bienvenida y presentó a la Dra. Bernadet quien hizo un saludó a los expositores y participantes a nombre de la participación de la

Marisol Pérez Tello, Congresista de la República por el PPC, señaló que el Foro Social Cristiano genera constantemente reflexiones desde el socialcristianismo. En el primer término salimos de un proceso electoral que nos ha polarizado, que puesto en evidencia, que los partidos políticos con cierta tradición AP, APRA, Somos Perú, PPC, no podemos dejar de reconocer que nos hemos equivocado, lo cual expresa a través de una representación parlamentaria bastante disminuido.

La segunda vuelta nos ha dejado como lección que el electorado no se puede dividir entre fujimorismo y antifujimorismo, sino en un sector del electorado que defiende los valores democráticos.

Las dos opiniones en la segunda vuelta tenían la misma visión de país con algunos matices de diferencias.

Los socialcristianos esto lo debemos de tener en cuenta para lo que viene en los próximos cinco años. Independientemente que tengamos una militancia partidaria como es mi caso en el PPC o que tengamos una simpatía por lo que fue la Democracia Cristiana o que tengamos la ilusión de formar una unidad social cristiana, con un nuevo pensamiento, sin renunciar a los valores, hacia eso debemos de caminar.

Los partidos tradicionales han fracasado, no podemos echarle la culpa al fujimorismo porque han pasado muchos años. Debemos trabajar por partidos sólidos y democráticos. En estos cinco años debemos de potenciar un acuerdo nacional, de lo contrario el próximo gobierno será de izquierda. 

Luis Solari, Expremier, expresó que teniendo en el Perú desigualdad territorial y siendo  rurales cerca de 75% de sus provincias y no teniendo en ellas presencia los partidos políticos, es entendible que las dos organizaciones políticas que pasaron a la segunda vuelta electoral en las elecciones 2016, tengan en el Registro de Organizaciones Políticas del Jurado Nacional de Elecciones apenas menos de 10,000 militantes inscritos cada una (Peruanos por el Kambio 7,819 y Fuerza Popular 4,169).

Lo territorial y el divorcio entre partidos y realidad integral ha volatilizado el voto. En 1980 los votantes subieron a un “microbús” con un chofer, el candidato Belaúnde, que ofrecía llevarles a la “tierra prometida”. Como eso no fue así, en 1985 subieron al micro que conducía el candidato García, con la misma promesa. Y así sucesivamente en las siguientes elecciones.

Tenemos a la vista un escenario nuevo y excepcional en la transición democrática iniciada con el gobierno del Presidente Paniagua. Los tres gobiernos posteriores a él construyeron mayorías parlamentarias con entendimientos con otros grupos políticos, debilitando la función esencial del parlamento: el control político. Ahora esta será la tarea esencial del Congreso, sin duda un beneficio para la democracia peruana.

Jorge Nieto, Politólogo y expresidente de la Fepucp, inició su intervención señalando que le gusta la gente de convicciones aunque no las comparte todas, me gusta escuchar esta pasión sostenida fundada en razones, algo que está bastante venida a menos en nuestra vida pública.

La primera vuelta nos ha mostrado que el sistema electoral ha colapsado, hemos pasado buena parte de estas decisiones  administrativas temblando por lo cual nos debe llevar a una reforma política integral. La misma que debe considerar que los actores sociales estén incluidos en el Congreso de la República para que se discutan ahí sus propuestas.

La propuesta de Transparencia dice que la elección de los representantes se realice en la segunda vuelta, si eso hubiera ocurrido el sur se hubiera quedado sin representación.

¿Al país le conviene que los conflictos sociales salgan del sistema político o le conviene más bien que sean incluidos? Está bien o está mal que el cura Arana esté en el congreso? Yo creo que está muy bien, porque introduce en la discusión parlamentaria los conflictos que están ahí planteados y que debemos resolver con políticas y no con muertos.

Otra elección que deja estas elecciones es la participación de los ciudadanos de forma activa en las redes sociales colocando argumentos en tiempo real, acción que demanda la participación de políticos con convicciones.

Carlos Fernández Fontenoy, politólogo y Director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Ruiz de Montoy, sostuvo que el proceso electoral reciente se inició y culminó debatiendo sobre el principal problema que agobia a los peruanos: el de la violencia delincuencial (inseguridad ciudadana), relacionada íntimamente a la corrupción generada por el narcotráfico. La pública vinculación con este flagelo de dos fuertes candidatos presidenciales como Alan García y Keiko Fujimori, influenció de manera considerable en sus respectivas derrotas: el caso de los narcoindultos (García) y de Joaquín Ramírez (Fujimori) terminaron por sepultar sus ambiciones de dirigir los destinos del Perú.

Frente al tema de lucha contra la corrupción, sus causas (una de ellas, el narcotráfico) y sus consecuencias (la delincuencia y la violencia social, entre otras) los socialcristianos tienen la posibilidad de aportar en el diagnóstico y las posibles soluciones a estos acuciantes problemas.

Otro tema, no menos importante, también relacionado al tema del crecimiento de la violencia social y la delincuencia (la inseguridad ciudadana), es el relacionado a la crisis de las familias, especialmente al rol educador del padre y de la madre. El abandono de los padres a sus hijos, y sobre todo, la  irracional e injusta organización social que rodea al núcleo familiar, son temas que deberían de ser abordados con mayor énfasis por los socialcristianos. Las excesivas e inhumanas jornadas de trabajo de los padres y madres, así como el colapso del transporte en Lima, hacen imposible, no solamente la presencia y la “educación” de los padres para con sus hijos, sino que también –este abandono de los padres- viene produciendo un notable aumento de la delincuencia juvenil, e incluso infantil. Este es otro de los retos que deben encarar los socialcristianos en esta etapa poselectoral.